Fisting: qué es y cómo practicarlo de forma segura

El fisting es una práctica sexual que consiste en la introducción progresiva de la mano en la vagina o el ano. Es una experiencia intensa que requiere preparación, lubricación adecuada y control del ritmo.

No se trata de fuerza, sino de progresión y relajación.

Para que la práctica sea segura:

  • Tiene que haber consentimiento y comunicación
  • El cuerpo debe estar relajado y estimulado previamente
  • Es clave avanzar de forma gradual (no apurarse)
  • Manos limpias y uñas cortas 
  • Reaplicar lubricante constantemente
  • Si hay dolor, detenerse

- Lubricación: clave total

En el fisting, la lubricación es fundamental para evitar fricción y molestias.

Se recomienda usar geles densos y de larga duración, diseñados para este tipo de prácticas:
-Gel Lubricante Diabólico Anal es una opción ideal por su textura elástica y deslizamiento prolongado.
- También podés optar por Dante al Infierno, pensado para una experiencia más intensa y duradera.

Ambos son a base de agua, compatibles con preservativos y juguetes.

 Técnica básica

  • Empezar con uno o dos dedos
  • Avanzar lentamente según la comodidad
  • Mantener la mano en forma de “cono” (dedos juntos)
  • Evitar movimientos bruscos

-Para tener en cuenta:
No es necesario llegar a introducir toda la mano para disfrutar.
El placer está en la exploración y en respetar los tiempos del cuerpo.

Informarse, ir de a poco y usar los productos adecuados: esa es la base para una experiencia segura y placentera.